El español Pascual Diago ha publicado un delirante estudio para denunciar la invasión de editoriales fraudulentas en la ciencia
El matemático Pascual Diago, cansado de recibir 10 correos al día con invitaciones para publicar sus estudios en extrañas revistas científicas, decidió probar con una el pasado noviembre. Su especialidad es la enseñanza de las matemáticas escolares, pero aceptó la solicitud de una publicación de ginecología y obstetricia, el Clinical Journal of Obstetrics and Gynecology. Tardó unos minutos en generar con ChatGPT un texto delirante de seis páginas sobre unos supuestos experimentos para quitar la ansiedad con metáforas matemáticas a 60 mujeres embarazadas y a sus fetos. En las referencias del artículo, incluyó estudios inexistentes, cuatro de ellos firmados por el autor Me-Lo I Nvent O. El trabajo se publicó unos días después.
Diago, profesor de la Universidad de Valencia, explica por teléfono que su intención está a medio camino entre la broma y la denuncia de las llamadas revistas depredadoras, unas publicaciones fraudulentas que se presentan como prestigiosas y publican cualquier cosa a cambio de dinero. Es un negocio creciente. La lista de revistas depredadoras superó las 20.000 este martes, según el recuento de la empresa especializada Cabells. Hace cinco años eran 15.000. Hace siete años, 10.000. Ninguna institución seria las tiene en cuenta, pero las cifras muestran que se han hecho un hueco en el sistema científico mundial.






