Las mujeres trans y cis muestran niveles similares de aptitud física en competición, según el primer metaanálisis de los trabajos publicados
La inclusión de las mujeres trans en el deporte femenino se ha convertido en el caballo de batalla de una guerra cultural más grande. Las posiciones se fijan atendiendo a convicciones ideológicas o morales. Sin embargo, también subyace un debate médico y científico. Un debate que hoy está más cerca de ser resuelto. Un equipo científico de Brasil ha elaborado un metaanálisis que engloba 52 estudios y a 6.485 personas, que han analizado la composición corporal y la aptitud física de mujeres trans y cis. Y aunque las mujeres trans mostraron una mayor masa magra —lo que indica una mayor masa muscular—, no exhibieron mayor capacidad física, es decir, fuerza o aptitud aeróbica, que las mujeres cis. “Esto desmiente la lógica detrás de las prohibiciones generales a las mujeres transgénero en el deporte”, sostiene Bruno Gualano, médico e investigador de la Universidad de Sao Paulo (Brasil) y coautor del estudio. “La mayoría de estas políticas se basan en la suposición de que las mujeres transgénero conservan ventajas físicas inherentes y, por lo tanto, dominarían las competiciones femeninas. Los datos no respaldan esta idea”.







