El delantero catalán marca los dos goles de su equipo para frenar una racha de cuatro derrotas consecutivas
Gerard Moreno ha vuelto a erigirse en el faro del Villarreal en uno de los momentos más delicados de la temporada. En el siempre exigente El Sadar, el delantero catalán sostuvo prácticamente en solitario a un equipo muy tocado anímicamente tras la dolorosa eliminación en la Champions League y una preocupante racha de cuatro derrotas consecutivas. En ese contexto de urgencia y dudas, Gerard dio un paso al frente como solo lo hacen los futbolistas diferenciales: marcó los dos goles y demostró por qué es el gran referente ofensivo del submarino amarillo. Más allá de su eficacia de cara a portería, su liderazgo y capacidad para aparecer en los momentos críticos fueron claves para rescatar un punto que puede marcar un punto de inflexión. Cuando el Villarreal más lo necesitaba, Gerard Moreno respondió como un auténtico líder.
La visita al recinto pamplonica llegaba en el peor momento del ejercicio de los amarillos. Una plantilla confeccionada para permanecer en tres competiciones hasta bien avanzada la campaña, con una millonaria inversión, ha decepcionado tanto en Copa del Rey, eliminado por un Segunda División como el Racing de Santander, como en la Liga de Campeones, finalizando el 35º de 36 e igualado a puntos con el colista, con 1 punto de 24. El objetivo de los de Marcelino, así las cosas, era frenar su mala dinámica. Lo hizo a medias frente a un Osasuna que ha dejado atrás sus dudas iniciales.






