El PSOE se pone a disposición del Ejecutivo andaluz para las tareas de recuperación
Tras el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), que costó la vida a 46 personas, y las tremen...
das inundaciones que aún mantienen desalojadas a 3.000 en Andalucía, el Parlamento autónomo sigue insonorizado del ruidazo político de las Cortes. El debate entre el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, y la portavoz socialista, María Márquez, en la sesión de control parecía más entre miembros de un mismo partido que de adversarios. Solo con Vox el líder popular ha sacado las uñas cuando desde las filas de la ultraderecha le han reprochado “falta de previsión” ante las riadas.
Hace meses que al PP andaluz dejó de preocuparle el PSOE desde el punto de vista electoral, pero no deja de auscultar a Vox, al que la última encuesta del Centro de Estudios Andaluces le da el 17,5% de los votos y apunta a una posible pérdida de la mayoría absoluta del PP. Los populares tienen testado que el partido ultra está muy fuerte en Andalucía, como se ha visto en las recientes elecciones de Extremadura y Aragón, y que puede que en esta comunidad se dé la misma incertidumbre cuando Moreno convoque elecciones no más allá del mes de junio. En su primera legislatura, Moreno formó Gobierno de coalición con Ciudadanos con apoyo externo de Vox, y basó su campaña triunfal de 2022 en pedir el voto a los andaluces para no depender de la ultraderecha. Le salió bien: absorbió el voto de Ciudadanos, que desapareció, y dejó en un rincón a Vox al lograr la mayoría absoluta.






