El interés por las viviendas prefabricadas crece debido a su precio, pero hay que tener en cuenta los requisitos legales como la cimentación, las licencias y el uso del suelo

El precio, la rapidez en los plazos y la flexibilidad apuntalan la popularidad de las casas modulares. Por 19.500 euros se puede adquirir una vivienda unifamiliar de módulos de 37 metros cuadrados. Incluso por menos. Por esto, hay quien ha visto en estas casas producidas en fábricas un granito de arena para apaciguar la crisis de acceso a la vivienda, tanto en España como en otros países europeos y en EE UU.

David Carbonell, fundador de Solutions House, empresa de construcción de casas modulares con sede en Alicante que también comercializa a través de Amazon, dice registrar un crecimiento sostenido de la demanda, con un mayor número de consultas y proyectos en estudio cada año. “Notamos que muchas personas llegan tras haber comparado precios, plazos y condiciones con la vivienda tradicional, y encuentran en este modelo una solución real y viable”. La compañía nace de una necesidad personal: “Queríamos acceder a una vivienda propia, pero la situación económica y los precios del mercado tradicional lo hacían prácticamente imposible. Buscando alternativas, descubrimos el mundo de las viviendas modulares y prefabricadas, y entendimos que no solo era una solución para nosotros, sino que podía serlo para muchísima más gente. A partir de ahí decidimos profesionalizar el proyecto”, cuenta Carbonell.