Entre Galicia y Escocia, la televisión con ‘Las hijas de la criada’ y el cine con ‘Rondallas’, Judith Fernández reivindica avanzar paso a paso en una industria donde la constancia es clave
Pocas actrices atraviesan un momento tan dulce como Judith Fernández (Corcubión, 24 años). Gallega de nacimiento y escocesa de adopción, criada en el nomadismo de una familia marcada por el fútbol profesional, encadena proyectos como Entrepreneurs, Las hijas de la criada o Rondallas. En la emocionante película de Daniel Sánchez Arévalo da vida a una joven que busca recomponerse tras la muerte de su padre. A pesar del éxito, insiste en ir partido a partido y avanzar con humildad: “Cuida a quien ves subiendo las escaleras porque te lo encontrarás bajando”.
Pregunta. En su vida personal, ¿es más de marcar el ritmo o de adaptarse al compás colectivo?
Respuesta. Me interesa mucho la comunidad. En una sociedad tan dividida es importante recordar que no basta con llegar solo a un sitio si no tienes con quién compartirlo. Rondallas nace de eso: personas muy distintas unidas por amor al arte. Verla en el cine, compartir la experiencia con desconocidos, es un acto de comunidad.
P. Vive un gran momento, ¿ha sido difícil llegar hasta aquí?






