Ana García León y Diego Villafañe aspiran a irrumpir en el tribunal mientras que Consuelo Madrigal y Jaime Moreno buscan ascender
Ana García León y Diego Villafañe, destacados miembros del antiguo equipo del ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz, han presentado su candidatura para la sección de lo penal de la Fiscalía del Supremo,
rget="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2025-12-10/radiografia-de-la-sentencia-del-supremo-que-condena-e-inhabilita-a-alvaro-garcia-ortiz.html" data-link-track-dtm="">el tribunal que le condenó e inhabilitó para el cargo durante dos años al declararlo culpable de un delito de revelación de secretos contra Alberto González Amador, el novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. En el caso de García León, entrará en competencia directa con los fiscales del procés Consuelo Madrigal y Jaime Moreno por las jefaturas de esa misma sección, según fuentes fiscales consultadas por EL PAÍS.
García León y Villafañe encabezaban la Secretaría Técnica, la sala de máquinas de la Fiscalía General del Estado, durante la etapa de García Ortiz. Ella era la jefa de este organismo, cargo del que acaba de ser relevada por Julio Cano, que ejercía como fiscal superior de Baleares. Ahora, García León se propone para cubrir una de las tres plazas de jefe de la sección penal que se ofertan en la Fiscalía del Supremo. En el discurso que la nueva fiscal general, Teresa Peramato, pronunció para despedir a García León y dar la bienvenida a Cano, destacó el “rigor técnico”, la “responsabilidad y entrega” y el “liderazgo sereno” de ella, “en un contexto de alta exigencia profesional y enorme desazón”, lo que provocó una ovación espontánea entre los asistentes. En la misma línea, alabó la “solvencia jurídica” y la “actitud dialogante” de Cano. Este cambio “simboliza la continuidad de los valores esenciales del Ministerio Fiscal: el servicio público, el compromiso con la justicia y la ciudadanía, y la defensa del interés general”, dijo Peramato.






