La multinacional se reúne con interesados en su filial de exploración y producción de crudo con renovadas expectativas en Venezuela, proyección internacional y las previsiones más al alza de los últimos años
Repsol ha iniciado 2026 en el momento más propicio para el negocio petrolero en décadas, con el foco puesto en Estados Unidos. La multinacional se comprometió en 2022 a buscar una venta parcial de su filial a partir de este año y, según aseguran fuentes al tanto de la situación, la compañía liderada por Josu Jon Imaz y Antonio Brufau está sondeando potenciales inversores para buscar una ventana de liquidez que le permita maximizar el valor de este negocio. También cumplir con su socio, EIG, propietario del 25% de la filial de upstream desde hace cuatro años, con quien pactó esa posibilidad.
Otras fuentes confirman que la compañía está sondeando el mercado, si bien matizan el movimiento no es sinónimo de una operación a corto plazo. Aunque no se descarta ningún escenario, creen que aún pueden pasar meses -o incluso irse a 2027- para la potencial venta u otro tipo de transacción. Los plazos no son instantáneos. Sea como fuere, la compañía ha estrenado este 2026, año a partir del cual se comprometió a buscar una oportunidad de liquidez en EE UU, en un escenario inigualable y que pocos podían imaginar cuando se pactó esta opción con sus socios inversores.







