La compañía no puede seguir permitiéndose más series así, producciones de medio pelo que no acaban de entender quién es su público
Wonder Man es una serie basada en los personajes de cómic de Marvel. Y, sin embargo, se parece más a Límite: 48 horas o Bowfinger, el pícaro que a una clásica película de acción superheroica. La nueva miniserie que acaba de estrenar Disney+ sucede en el famoso universo cinematográfico, tiene algunos de sus personajes y utiliza un humor parecido al de las películas, pero, sin embargo, aquí no hay superhéroes, ni acción, ni casi escenas de superpoderes. Wonder Man es una bu...
ddy movie de las que tanto se hacían en el Hollywood de los noventa entre dos protagonistas mal avenidos, una historia de colegas que buscan encontrar su lugar en el mundo. Un proyecto que no acaba de entender quién es su público.
El protagonista titular de Wonder Man es Simon Williams (Yahya Abdul-Mateen II), un aspirante a actor que, fracaso tras fracaso, quiere hacerse con el papel del superhéroe cinematográfico que le recuerda a los momentos que vivió de niño con su padre. El dilema no es tan sencillo, ya que, además, tiene que esconder que él tiene poderes, para que en Hollywood no desconfíen de él. La réplica se la da el mítico Ben Kingsley en el exagerado papel de actor venido a menos en el que ya ha aparecido en películas como Iron Man 3 y Shang Chi y que ahora busca una nueva oportunidad en la actuación. Uno que le cerraron tras disfrazarse como un peligroso terrorista, como todos le recuerdan a cada rato. Para librarse de sus cargos de prisión, el servicio secreto lo está utilizando para ganarse la confianza de Williams y descubrir su secreto. Pero, como en cualquier buddy movie, poco a poco estos personajes imposibles de aunar empiezan a encontrarse en sus anhelos y errores vitales.







