La tendencia a la compra de proximidad impulsa al formato supermercado, con Mercadona cada vez más fuerte con tiendas más grandes y cercanas

El formato hipermercado continúa atravesando una progresiva pérdida de peso dentro de los distintos canales que forman la distribución alimentaria. El híper, que experimentó un bum en España a partir de los 90 tras su éxito en el merca...

do francés, sufre los cambios en los hábitos de compra y de consumo, acelerados tras la pandemia.

El contexto actual está marcado por un cliente que se decanta por acudir más veces a la tienda, para hacer compras más pequeñas. Según NIQ, las ocasiones de compra por hogar han crecido un 11% en el último año, mientras que las unidades por cesta han caído un 7,6%.

Una tendencia que beneficia a los formatos de proximidad y que lastra al híper. Así lo muestran los datos de la consultora NIQ (antigua Nielsen), que analizan la evolución de los canales y de los operadores que comercializan productos de gran consumo. En 2025, el hipermercado representó un 10,2% de las ventas totales, medio punto porcentual menos que en el año anterior, en un año en el que el gasto en productos de alimentación, bebidas y cuidado e higiene personal alcanzó un nivel récord de 131.000 millones de euros. Solo el supermercado mediano, con una superficie de entre 300 y 799 metros cuadrados, sufrió una caída mayor, aunque su cuota es cuatro puntos superior a la del hipermercado.