Cara y cruz para los dos referentes del formato hipermercado en España, Carrefour y Alcampo, con trayectorias bien diferenciadas al cierre del primer semestre. La primera lo cerró acelerando el ritmo de crecimiento de las ventas, con un especial impulso en el segundo trimestre, mientras que Alcampo continúa con su tendencia negativa, que le llevó en junio a firmar un despido colectivo a 565 de sus trabajadores.

Carrefour concluyó los primeros seis meses de su año fiscal con unos ingresos netos totales de 5.586 millones de euros en el mercado español, un incremento del 1,7% respecto al mismo periodo del año anterior, según la información hecha pública este jueves.

Esa mejora de ventas se incrementa hasta el 2,2% a tiendas comparables, después de una ostensible mejora de la actividad en el segundo trimestre. Durante el mismo, el alza a perímetro comparable fue del 2,9%, cuando en el primero apenas fue del 0,3%. Ese porcentaje fue, además, superior a los vistos en Francia, Italia o Bélgica. Entre abril y junio, los ingresos netos se situaron en 2.872 millones, un 3,5% más.

La compañía, al analizar su desempeño en España, habla de “un mercado favorable y con volúmenes positivos”, donde su negocio se fortaleció “por una mejora adicional en el posicionamiento de precios”.