Los mandatarios de las provincias afectadas, donde ya se quemaron 230.000 hectáreas, reclaman fondos extraordinarios para combatir el fuego y asistir a las víctimas

Mientras las llamas continúan arrasando bosques, plantaciones e incluso zonas pobladas del sur argentino, los gobernadores de las cinco provincias patagónicas afectadas reclamaron que se dicte la emergencia ígnea y se destinen recursos extraordinarios para atender la crítica situación. De acuerdo con los mandatarios provinciales de Chubut, Santa Cruz, Río Negro, Neuquén y La Pampa, los incendios ya quemaron casi 230.000 hectáreas en sus territorios durante las últimas semanas. Se trata de una superficie equivalente a la ciudad de Buenos Aires multiplicada por 20, alertaron. Legisladores de la oposición al Gobierno ultraderechista se sumaron al reclamo con fuertes críticas a la respuesta del presidente Javier Milei y sus funcionarios ante los trágicos incendios.

“La magnitud de los incendios que enfrentamos exige herramientas excepcionales”, destacó el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, tras una reunión virtual compartida este martes con sus pares de Río Negro, Alberto Weretilneck; de La Pampa, Sergio Ziliotto; de Neuquén, Rolando Figueroa; y de Santa Cruz, Claudio Vidal. “Como lo hicieron recientemente Chile y Estados Unidos ante emergencias de esta escala”, agregó, “Argentina necesita activar mecanismos que permitan sumar capacidades y coordinar esfuerzos entre todas las provincias y el Estado Nacional, priorizando lo más importante: resguardar la vida de los argentinos”.