El comité de expertos, con varios premios Nobel, denuncia la incapacidad de los políticos para atajar los desafíos armamentísticos, biológicos, ecológicos y los creados por la IA, como la desinformación
La humanidad se acerca al abismo empujada, principalmente, por la deriva del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, líder del negacionismo del cambio climático, promotor de energías nucleares caducas o
>derivadas del petróleo y detonador de nuevos conflictos, como la intervención militar en Venezuela y las amenazas a Groenlandia e Irán. Estas nuevas espuelas de la autodestrucción se han unido al genocidio en Gaza y a la guerra en Ucrania, entre otros conflictos. Con este reparto sobre el escenario mundial, los responsables del Boletín de Científicos Atómicos, que ajustan cada año el simbólico Reloj del Apocalipsis (Doomsday Clock), han situado este año el fin del mundo a solo 85 segundos, cuatro menos que el pasado año y más cerca que nunca del último instante del día. Las razones son la incapacidad de los políticos para atajar los desafíos armamentísticos, biológicos, ecológicos y los creados por la IA, como la desinformación.
A la trayectoria de Trump en un solo año de mandato, los científicos del Boletín han sumado la respuesta del resto de grandes potencias: “Hace un año, advertimos que el mundo estaba peligrosamente cerca de un desastre global y que cualquier retraso en la reversión [de la tendencia] aumentaba la probabilidad de catástrofe. En lugar de atender esta advertencia, Rusia, China, Estados Unidos y otros países importantes se han vuelto cada vez más agresivos, conflictivos y nacionalistas”.










