Las llamas han arrasado al menos 35.000 hectáreas y rodean la localidad de Cholila. Los vecinos defienden sus casas organizados en brigadas voluntarias

Los incendios que se iniciaron los primeros días de enero y parecían contenidos en la provincia de Chubut, en la Patagonia argentina, volvieron a activarse en los últimos días y avanzan a gran velocidad por bosques nativos, forestaciones y zonas periurbanas. El pueblo de Cholila, al noroeste de la provincia y a 1.700 kilómetros de Buenos Aires, se encuentra rodeado por el fuego: lo asedia al sur el incendio iniciado en el Parque Nacional Los Alerces y al norte el que comenzó en Puerto Patriada. Esta situación derivó en el cierre de caminos y una alerta máxima entre los vecinos, organizados en brigadas voluntarias para defender sus casas.

El 15 de enero pasado el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, había anunciado que los incendios se encontraban “contenidos”, luego de dos días de lluvias que fueron determinantes en el aplacamiento de las llamas. Sin embargo, las condiciones climáticas posteriores reactivaron los focos: no volvió a llover y se sucedieron jornadas de más de 30 grados de temperatura y vientos fuertes.

“Hoy el incendio tiene un comportamiento violento, de un avance enorme, elevando más de un 50% las hectáreas que había abarcado en un primer momento”, apunta desde la zona Mariano Amoroso, del Instituto de Investigaciones en Recursos Naturales, Agroecología y Desarrollo Rural (IRAD). “Si bien no hay números oficiales y cuesta calcularlo a través de las imágenes, se estima que son por lo menos 35.000 hectáreas. Muchísimo para un solo año y una temporada de verano que recién va por la mitad”, agrega. Es el peor registro de al menos los últimos seis veranos, más que duplicando (130%) las casi 15.400 hectáreas quemadas de la marca anterior.