Madrid (EFE).- La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha anunciado este martes que su departamento ha firmado un nuevo contrato para la gestión de los dispositivos de seguimiento telemático de agresores machistas, que pasarán de ser pulseras a ser tobilleras para mejorar la fiabilidad y evitar que sean manipuladas.

Las nuevas tobilleras incorporarán «mecanismos antivandálicos», tendrán más batería y la tarjeta de seguimiento será inextraíble, como ha detallado Redondo en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, donde ha señalado que el nuevo contrato se ha firmado por 71 millones de euros (ampliables hasta 111 millones) y por un plazo de tres años (ampliable a cinco).

«Se va a apostar por un dispositivo de tobillera porque, según nos indican los técnicos, es un dispositivo mucho más fiable, menos manipulable y, por lo tanto, se incorporan también todos los mecanismos antivandálicos que van a permitir que sea mucho más seguro», ha reseñado.

Incremento del número de dispositivos

La ministra también ha avanzado que se incrementa el número de dispositivos a adquirir a lo largo del contrato hasta un total de 17.660 y se fija en 2.000 el stock mínimo de dispositivos disponibles para garantizar que cualquier pulsera manipulada por el agresor o que presente algún tipo de disfunción pueda ser reemplazada en un máximo de 24 horas.