La firma dueña de marcas como Carolina Herrera afronta con mejores perspectivas los resultados del año, con el foco en el área de cosmética y cuidado de la piel

El gigante de la cosmética español, Puig, está empezando a maquillar su carrera bursátil. Tras perder un quinto de su valor a lo largo de 2025, en medio de la ralentización de las ventas en el sector de la moda, el dueño de Carolina Herrera y Paco Rabanne avanza en Bolsa un 13% en enero, a cinco sesiones del cierre del mes. Con una capitalización en el orden de los 9.000 millones de euro y cotizada en Barcelona, Puig no había vivido una subida similar en ningún mes desde su estreno bursátil, en 2024. La racha inédita del grupo cosmético barcelonés se explica por una serie de revisiones al alza por parte de los analistas, gracias a las mejores expectativas de ventas en las áreas de maquillaje y cuidados para la piel.

“Puig debería superar al mercado de la belleza, apoyada por su cartera diversificada y su innovación”, argumenta Bestinver, en su informe de este lunes, en el que ha pasado a recomendar la compra de la acción y a darle un potencial de revalorización de hasta un 19% en los próximos 12 meses. El informe ha impulsado el título cerca del 0,5% al cierre de la sesión, hasta rozar los 17 euros.