La controversia sobre el revisionismo histórico estalla tras la renuncia de David Uclés y otros ponentes a participar en un foro en Sevilla coordinado por Arturo Pérez-Reverte, que habla de un malentendido por un “error de maquetación”
“Cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado”. Este parte firmado por Francisco Franco ponía fin a la Guerra Civil el 1 de abril de 1939. Franco, como Generalísimo, permanecería en el poder hasta 1975 y las diferentes familias de la derecha coparían todas las capas del Estado. Eran los vencedores. Los perdedores, en cambio, sufrirían la represión y el exilio. ...
Entre el 2 y el 5 de febrero se celebra un ciclo de charlas con este título: 1936: La guerra que todos perdimos, coordinado por Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra dentro del festival Letras en Sevilla. Desde hace 11 años esta iniciativa congrega a personas de toda tendencia política para debatir sobre temas muchas veces candentes y divisivos para la sociedad, como la migración, el feminismo o la clase política.
Más allá del interés cultural, el evento saltó este domingo al grado de polémica cuando el escritor David Uclés, autor del superventas La península de las casas vacías (Siruela), que trata sobre la Guerra Civil, anunció su renuncia a asistir, fundamentalmente por dos razones. Primero, porque no quería compartir cartel con el expresidente José María Aznar y con el exsecretario general de Vox, Iván Espinosa de los Monteros: “Han hecho zancadillas a valores democráticos y a medidas que nos conforman como una sociedad moderna y empática”, dijo Uclés a este periódico. Otros participantes son Félix Bolaños, Alejandro Amenábar, Julián Casanova, Juan Echanove, Juan Pablo Fusi, Enrique Moradiellos, Carmen Calvo… (Uclés también mencionó la falta de paridad: 27 hombres y solo 6 mujeres).







