Catalá quiere consensuar con la Generalitat que solares de uso educativo inactivos en la capital se destinen a uso residencial
El Ayuntamiento de València ampliará hasta los 45 años —10 años más que ahora— el límite de edad para optar al acceso prioritario a un alquiler asequible en la ciudad y establecerá un periodo mínimo de 7 años de arraigo, de empadronamiento, para poder solicitarlo. La alcaldesa María José Catalá, que ha presentado hoy una ampliación de su plan de vivienda para este mandato, propone además dividir pisos grandes para aumentar el número de viviendas y destinar a solares de uso educativo para hacer residencias.
El consistorio trabajará para facilitar que los apartamentos turísticos puedan pasar a tener uso residencial habitual y para ayudar a la división y segregación de viviendas grandes con el fin de generar más de una, además de aumentar la densidad residencial para que pase de 75 a 140 viviendas por hectárea.
Estas son algunas de las medidas que se incorporan al Plan Estratégico+Vivienda de València impulsado por el equipo de gobierno que preside María José Catalá (PP) a través de la Concejalía de Urbanismo y Licencias. La primera edil y el titular de esa delegación municipal, Juan Giner, han presentado este lunes en una rueda de prensa las nuevas iniciativas para “aumentar la oferta de vivienda en la ciudad”.






