La operación se realiza en coordinación con otros países aliados de la OTAN. El jueves Francia interceptó en el Mediterráneo un petrolero procedente de Rusia

Buques de guerra de la Royal Navy británica vigilan de modo constante en el canal de la Mancha el avance de dos embarcaciones rusas sospechosas de formar parte de la flota fantasma, los buques que intentan eludir las sanciones económicas impuestas a Moscú, según ha informado el Ministerio de Defensa del Reino Unido este viernes. El dispositivo forma parte de una operación de dos días de duración, coordinada por la OTAN y en la que participan otros países miembros de la alianza. Este jueves, Francia afirmó haber interceptado un petrolero procedente de Rusia que navegaba en el Mediterráneo.

Las embarcaciones británicas, apoyadas por un helicóptero de combate Wildcat, han seguido durante varias horas el rastro, activadas para su interceptación, de la corbeta rusa Boikiy, y del petrolero que escoltaba, el MT General Skobelev.

El Reino Unido realiza una vigilancia rutinaria de sus aguas ante la posible amenaza para su seguridad nacional y para las infraestructuras submarinas, como cables, tuberías y oleoductos, que representan las naves rusas, desde que se incrementó la tensión por la invasión de Ucrania.