El alcalde de Mánchester se plantea volver al Parlamento británico para pelear por la sucesión del primer ministro
La debilidad de Keir Starmer en las encuestas y entre los miembros de su partido convierte cualquier ventana electoral en una amenaza para su liderazgo. Los aliados del primer ministro británico han puesto en marcha una campaña, bautizada por los medios como “Stop Andy Burnham” para evitar
n-que-nuestros-nietos-vuelvan-a-meter-al-reino-unido-en-la-ue.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2024-03-17/el-alcalde-de-manchester-confio-en-que-nuestros-nietos-vuelvan-a-meter-al-reino-unido-en-la-ue.html" data-link-track-dtm="">un posible intento del alcalde de Mánchester, una de las personalidades más populares entre los afiliados y votantes laboristas, de regresar al Parlamento. En posesión de un escaño, Burnham estaría en condiciones de disputar a Starmer el control del partido y, por ende, la jefatura de Gobierno.
La oportunidad se ha abierto en la circunscripción electoral de Gordon y Denton, en el noroeste de Inglaterra. El diputado laborista que la representaba, Andrew Gwynne, ha anunciado su intención de dimitir por motivos de salud. Se trata en realidad de una excusa negociada para que el político laborista, de 51 años, pueda recibir una indemnización compensatoria y asegure una pensión de invalidez. Fue expulsado del grupo parlamentario del Gobierno y sigue bajo investigación por unos exabruptos desafortunados contra los votantes en un grupo de Whatsapp.















