La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios cree que las muescas en las ruedas del lado derecho del convoy son compatibles con la fractura del carril en una soldadura

Un informe preliminar de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), fechado este viernes, sostiene que fue la rotura de una soldadura de la vía la que supuestamente provocó al descarrilamiento del vagón 6 del tren Iryo que el pasado domingo, tras chocar con otro convoy que venía en sentido contrario, provocó la muerte de 45 personas en Adamuz (Córdoba). El documento sustenta la que califican aún como hipótesis de trabajo en las muescas que presentan en las ruedas del lado derecho lo coches 2, 3, 4 y 5 del Iryo y que son “presumiblemente coincidentes” con la sección del carril roto.

El documento explica que las muescas presentes en estos cuatro vagones tienen un patrón idéntico, salvo la del coche 5, que es “diferente”. “Estas muescas consisten en una marca en la zona exterior de la banda de rodadura, compatible con un impacto contra la cabeza de carril en una posición de no continuidad con la zona previa a la fractura. El hecho de que estas muescas se encuentren en el coche 5, y que el coche 6 fuese el primero descarrilado de la composición es compatible con que el carril se estuviese volcando hacia el exterior (lado derecho según el sentido de avance) durante el paso del coche 5, de manera que el coche 6 descarriló debido a una falta completa de continuidad en la rodadura”, detallan los expertos. Este arrastró a los dos posteriores que invadieron la vía segundos antes de que pasase por ella el otro convoy accidentado.