El francés, un heterodoxo capaz de lo mejor y lo peor, reta al número uno en la tercera ronda con su particular repertorio. “Será divertido”, anticipa el murciano
A juzgar por su tono, su pose y su serenidad durante la conversación, pocos dirían que Corentin Moutet (París, 26 años) ha roto algún plato. El francés, rival este viernes (no antes de las 3.30, Eurosport) de Carlos Alcaraz en la tercera ronda del Open de Australia, responde bajito y acorde a su forma de sentir el tenis: diferente. A sus espaldas queda un buen reguero de excentricidades y polémicas, ...
la marca registrada de un jugador imprevisible y de sangre caliente que acostumbra a revolver los partidos con las formas y el juego. Él, o algo así como el caos. “Es anárquico, será divertido”, aventura el murciano. “Dirán que soy un payaso”, expresó el galo (37º del mundo) después de provocar la eliminación de su país en la última Copa Davis al intentar adornarse con todo a su favor. Muchas veces, incomprensible. Sin embargo, su heterodoxia le ha llevado lejos.
Pregunta. Es usted muy impredecible. ¿Cómo se definiría?
Respuesta. Diría que soy auténtico. Simplemente trato de ser yo mismo y conocerme mejor cada día. Eso es lo que busco. Trato de dar lo mejor de mí mismo y ser lo mejor posible cada día, tanto como jugador como persona. Ese es mi único objetivo. Luego, pase lo que pase en la pista forma parte de ese proceso y de quién soy. Solo intento ser auténtico.








