Los tratados permiten que el acuerdo comercial entre en vigor sin contar con el consentimiento de los eurodiputados

A pesar del varapalo político que ha recibido el acuerdo comercial con Mercosur en el Parlamento Europeo, la decisión de que entre en vigor de forma provisional todavía está abierta. Depende de la Comisión y de los Estados miembros. La primera tiene la potestad de pedirlo y el Consejo de la UE debe aprobarlo por mayoría cualificada, la misma mecánica por la que se consintió la firma del pacto el pasado sábado. Sería una aplic...

ación interina que se tendría que consolidar si el Parlamento Europeo, una vez el TJUE le aclare las dudas jurídicas que le ha planteado, lo aprueba.

Pero lo que es posible jurídicamente puede suponer un grave problema político. Porque, como ha recordado la Comisión Europea al comentar el voto del Parlamento, la fórmula legal empleada para tramitar la ratificación de este acuerdo es la misma que se empleó con el alcanzado con Chile. Y, en este caso, no hubo dudas jurídicas en la Eurocámara. Es decir, del resultado de esta votación puede concluirse que la oposición entre los eurodiputados no tiene tanto una motivación legal como política. Una maniobra de “dilación” para postergar más aún un acuerdo que ha tardado 26 años en cerrarse, como han dicho también legisladores europeos de diverso signo molestos por el voto. Por eso, también el Ejecutivo de la Unión ha anunciado en el mismo comunicado que “consultará con el Consejo y los diputados del Parlamento Europeo antes de decidir los próximos pasos a seguir”.