Un informe de MSF denuncia el incumplimiento del derecho internacional humanitario por las partes agresoras, incluidos los Estados

Ucrania, Gaza, Sudán, Myanmar, Siria... El mundo se enfrenta a cada vez más conflictos, con las cifras de muertes llegando a los miles, si no decenas de miles. Los ataques contra la asistencia médica en zonas de conflicto en 2025 se han disparado a niveles récord, con un total de 1.348 ataques contra instalaciones médicas, en los que 1.981 personas, civiles y personal médico, perdieron la vida, según el informe La atención médica en el punto de mira de la ONG

cia-la-total-impunidad-de-los-ataques-a-misiones-medicas-en-zonas-de-conflicto.html" data-link-track-dtm="">Médicos Sin Fronteras (MSF), publicado este miércoles. Esa cifra es dos veces mayor que en el año anterior, con 944 fallecimientos en esas circunstancias, según datos del Sistema de Vigilancia de Ataques contra la Atención Sanitaria (SSA) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y esto, a pesar de que hace casi 10 años una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas condenaba ese tipo de ataques y pedía el fin de la impunidad de las partes agresoras.

La ONG acusa a las “partes beligerantes” en conflictos armados, es decir, quienes cometen los ataques, incluidos los Estados, de eludir cada vez más su obligación, en virtud del Derecho internacional humanitario (DIH), de proteger tanto las instalaciones como el personal y los vehículos médicos, así como los pacientes.