El estadounidense afirma sobre Machado que “tal vez” pueda ser involucrarla “de alguna manera” en el proceso de transición

En la partida que juega para desempeñar un papel en el proceso de transición en Venezuela, María Corina Machado ha obtenido este martes un as. Mientras ella continuaba la larga ronda de contactos que mantiene en Washington, e insistía que su meta es “volver lo antes posible” a Venezuela, el presidente Donald Trump le ha dado un espaldarazo. Después de haber descartado que la líder de la oposición pudiera formar parte de la estructura de transición en el país sudamericano, ahora le ha abierto la puerta. “Tal vez podamos involucrarla de alguna manera. Me encantaría poder hacerlo”, sostenía en la rueda de prensa que ha ofrecido para conmemorar su primer año de mandato.

Se trata de uno de los momentos en que Trump se ha pronunciado con mayor claridad en favor de contar con la activista en el proyecto de tutela de tres fases que quiere desarrollar Estados Unidos en la Venezuela después de Maduro. Tras la visita de la premio Nobel de la Paz a la Casa Blanca la semana pasada, en la que Machado le regaló su galardón, el presidente estadounidense recurrió al ejemplo de la invasión de Irak, y la destitución de la administración baazista al completo, para explicar por qué había optado por el continuismo que representa la presidenta en funciones Delcy Rodríguez.