Los combates se suceden pese al alto el fuego del domingo. El ejército llega hasta las afueras de Hasaka mientras recaptura a presos huidos del ISIS

A un ritmo trepidante, casi como el de la ofensiva relámpago que derrocó al dictador, Bachar El Asad, el ejército sirio sigue ganando terreno en el noreste del país a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por las milicias kurdas. Las fuerzas gubernamentales han alcanzado este martes las afueras de la ciudad de Hasaka, mientras los combates se suceden, pese al ...

alto el fuego firmado dos días antes, con sabor a rendición honrosa de las autoridades kurdas, debilitadas interna e internacionalmente. Es la transformación más relevante del mapa político del país desde que el actual presidente, Ahmed al Shara, tomó el poder hace 13 meses, con potenciales ramificaciones para países como Irak o Turquía.

La Administración Autónoma del Norte y Este de Siria (el Gobierno controlado por los kurdos que llegó a extenderse sobre un cuarto del país, tanto localidades de mayoría kurda como árabes) parece afrontar sus últimos días, por las buenas o por las malas. Ya firmó su progresiva disolución en las instituciones centrales, a cambio de integrar algunos mandos en las Fuerzas Armadas. Un decreto presidencial acaba de dar la ciudadanía a los kurdos y declarar “nacionales” su lengua y su festividad de año nuevo, Nowruz.