Las autoridades lamentan que el silencio de la familia frene la investigación en un país que registró más de 2.000 denuncias de agresión sexual contra niñas en 2025

El secuestro, violación y asesinato de una niña de ocho años en la ciudad boliviana de Santa Cruz ha vuelto a escandalizar a una sociedad que percibe la agresión sexual infantil como un problema estructural. La niña, Yuvinka, fue reportada como desaparecida el 6 de enero y su cuerpo fue encontrado cuatro días después a unos 500 metros de su casa en el municipio de La Guardia, a unos 20 kilóme...

tros de la Santa Cruz, la urbe más poblada del país. Según las autoridades, el agresor abusó sexualmente de la menor y posteriormente la golpeó y asfixió con un cinturón hasta matarla. Un cuñado de la menor de edad, que tiene 24 años, ha sido detenido y la fiscalía local ha lamentado que el silencio de la familia está frenando los avances del caso, investigado como un infanticidio.

Dos meses antes, en noviembre, un caso similar había conmocionado al país: una adolescente de 13 años desapareció en el departamento de La Paz y posteriormente fue hallada sin vida y con signos de abuso. Bolivia cuenta con una amplia normativa que vela por los derechos de niñas, niños y adolescentes, pero parece incidir poco en la práctica. Autoridades competentes y fundaciones coinciden en que la defensa se queda en el plano normativo y se descuida el trabajo de prevención y concienciación sobre lo que significa ser niño en barrios y escuelas.