La Familia Real española, casi al completo, y la helena se despiden de la princesa en un funeral marcado por las ausencias del rey Juan Carlos I y la princesa Marie-Chantal

La catedral Metropolitana de Atenas se ha vestido de luto este lunes para dar el último adiós a la princesa Irene de Grecia, fallecida el pasado 15 de enero a los 83 años. Sus restos mortales se trasladaron hasta la capital griega el domingo por la tarde, después del responso celebrado

la-familia-real-sin-juan-carlos-i-despide-a-irene-de-grecia-en-madrid.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/gente/2026-01-17/la-familia-real-sin-juan-carlos-i-despide-a-irene-de-grecia-en-madrid.html" data-link-track-dtm="">un día antes en la catedral ortodoxa griega de San Andrés y San Demetrio, en Madrid. Hoy se cumple su última voluntad: ser enterrada en el cementerio real de Tatoi, junto a sus padres y su hermano, el rey Constantino.

A primera hora de la mañana se ha instalado el velatorio en la capilla de Agios Eleftherios, con el objetivo de que los atenienses pudieran despedirse de ella antes del comienzo del funeral. Una hora antes del inicio de la misa, el féretro ha sido trasladado a la catedral Metropolitana de Atenas, donde ha sido recibido por algunos de los sus familiares más cercanos. Ha sido el príncipe Pablo de Grecia, jefe de la casa real helena, el primero en llegar al templo religioso. Minutos después han llegado al lugar sus hermanos, Nicolás y Felipe de Grecia, que han acompañado al féretro hasta el interior del templo ante la atenta mirada de los curiosos que se han acercado hasta la céntrica plaza de la capital griega.