Los Veintisiete se reunirán de emergencia esta semana. Se plantean activar el instrumento anticoerción, pero también levantar la suspensión de aranceles adicionales a las importaciones de EE UU por valor de 93.000 millones de euros

Europa ha comprendido que los tiempos de los titubeos transatlánticos deben ser cosa del pasado. Tras la última amenaza arancelaria de Donald Trump a los ocho países europeos y aliados de la OTAN que habían enviado un pequeño contingente militar exploratorio a Groenlandia, isla que el presidente estadounidense ansía, el Viejo Continente planta cara: en una primera reunión de urgencia a nivel de embajadores este domingo en Bruselas, Francia y otros países han pedido que en la réplica europea se valore usar el instrumento anticoerción. También se ha discutido la posibilidad de aplicar los aranceles adicionales a las importaciones estadounidenses a productos por valor de 93.000 millones de euros que se acordó suspender tras el controvertido acuerdo comercial con Estados Unidos de agosto, según han confirmado fuentes diplomáticas a EL PAÍS.

Los contactos europeos en las últimas horas a todos los niveles han sido intensos. Según ha adelantado el presidente del Consejo Europeo, António Costa, en los “próximos días” convocará una reunión extraordinaria de líderes de la UE. Aunque no se ha precisado aún oficialmente el formato, fuentes comunitarias indican que el portugués se inclina por celebrar una reunión física el próximo jueves, 22 de enero. En un comunicado, ha asegurado que hay consenso en el bloque en que “los aranceles socavarían las relaciones transatlánticas y son incompatibles con el acuerdo comercial UE-EE UU”. También, en que los Veintisiete están abiertos a seguir discutiendo de forma “constructiva” con Washington, pero que a la vez están “dispuestos a defenderse contra cualquier forma de coerción”.