Los Veintisiete reiteran su apoyo a Dinamarca y esperan restablecer una “estabilización efectiva” de las relaciones comerciales tras el principio de acuerdo sobre Groenlandia que ha llevado a Donald Trump a retirar su amenaza arancelaria, pese a lo cual la UE no baja la guardia

La Unión Europea ha saludado el principio de acuerdo con Donald Trump para resolver la crisis en torno a Groenlandia que ha mantenido en vilo a los Veintisiete en una semana frenética de amenazas e intensa diplomacia. Pero el alivio colectivo expresado por los líderes europeos durante su reunión extraordinaria en Bruselas, en la que han celebrado la “unidad” y “firmeza” demostradas ante Washington, era contenido. Nadie se engaña de que habrá un antes y un después del pulso por la isla ártica y de que, con un presidente estadounidense tan volátil, la próxima crisis puede estar a la vuelta de la esquina. La conclusión del encuentro ha sido por tanto, más allá de reiterar el apoyo “inequívoco” a Dinamarca y Groenlandia, que Europa debe estar mejor preparada ante nuevos embates, si bien no pierde la esperanza de restablecer una relación “respetuosa” con un Estados Unidos a cuya alianza ni quiere ni puede renunciar.