El encuentro entre Feijóo y el presidente, muy importante para ambos, se cancela por el accidente de tren en Adamuz (Córdoba)

Este lunes arranca una semana importante para la política española, ya instalada en un ambiente de campaña electoral permanente con la mirada puesta en Aragón, después Castilla y León y al final Andalucía. El PP ha calentado motores

-en-zaragoza-para-hacer-un-frente-comun-contra-la-financiacion-de-sanchez.html" data-link-track-dtm="">este domingo con un acto en Zaragoza de todos sus barones para mostrar poderío y usar como eje de su campaña la reforma del sistema de financiación, que sus dirigentes consideran un “regalo” del PSOE, obligado por sus pactos con ERC. Pedro Sánchez, por el contrario, reivindica esa reforma porque aporta 21.000 millones de euros nuevos para las arcas autonómicas, para gastarlos en sanidad, educación o vivienda, pero sobre todo intenta esta semana centrarse en la agenda internacional y las cuestiones de las que el PP apenas quiere hablar pero dominan la prensa y los debates de todo el mundo occidental, esto es la guerra en Ucrania y sobre todo el choque entre Donald Trump y la Unión Europea por Groenlandia.

Sánchez había citado a Feijóo en La Moncloa para hablar de Ucrania y de la situación internacional, asuntos de los que el líder del PP apenas hace mención. El encuentro, que finalmente se canceló ante la gravedad del accidente de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba) con al menos 21 muertos, era muy importante para ambos porque tienen una pésima relación y apenas se han visto desde que el expresidente gallego se hizo con el timón del PP hace cuatro años.