Airbus y Boeing podrían superar su récord de entregas, pero firmas como Rolls-Royce continuarán en auge
Los aficionados al cine quizá recuerden el filme de 2000 Colega, ¿dónde está mi coche? En los últimos años, los ejecutivos de las aerolíneas se han estado haciendo una pregunta similar sobre sus aviones. En 2026, las entregas de naves comerciales de Airbus, valorada en 170.000 millones de euros, y Boeing, valorada en 190.000 millones de dólares (160.000 millones de euros) podrían superar finalmente el nivel de más de 1.600 alcanzado en 2018. Pero eso no significa que las empresas que han sacado provecho de mantener en vuelo aviones más antiguos durante más tiempo deban entrar en pánico.
Airbus y Boeing son uno de los grandes duopolios. Según Morningstar, entre los aviones comerciales con más de 130 asientos, entre los dos han aportado más del 99% de las entregas desde 2000. Aunque hay focos de competencia, como la brasileña Embraer en aviones más pequeños y la china Comac, las principales aerolíneas dependen de ambos para los aviones cada vez más eficientes que demandan.
Últimamente, eso no está funcionando. En Boeing, la producción se vio afectada por dos accidentes mortales en 2018 y 2019. Luego, a principios de 2024, una explosión del tapón de una puerta en pleno vuelo llevó a los reguladores a imponer un límite a la producción. Tanto Boeing como Airbus se vieron afectados por los confinamientos, con una caída de las entregas totales en 2020 de más del 40% con respecto al año anterior, así como por la escasez de trabajadores cualificados en el sector y las interrupciones en la cadena de suministro. En los últimos años, la escasez de todo tipo de componentes, desde motores hasta asientos, ha contribuido a retrasar los plazos de entrega.








