El desasosegante ‘tour de force’ de la actriz australiana muestra la demencial escalada de una madre superada por la enfermedad de su hija
Si pudiera, te daría una patada es una película oscura, muy oscura, que se propone que el espectador viva (sufra) el derrumbe de una madre superada por la responsabilidad ante la enfermedad de su hija. Una escalada demencial que se sostiene sobre los hombros de la extraordinaria Rose Byrne, una actriz capaz de interpretar a la hilarante pija de La boda de mi mejor amiga y a la desesperada y enajenada mujer...
de esta película firmada por Mary Bronstein.
Bronstein nos habla del descenso a la locura de Linda, la madre que interpreta Byrne, manteniéndose firme en su punto de vista. El espectador se adentra en este espacio de dolor en el que debe discernir qué hay detrás de lo que ve. La distorsión permanente de la realidad forma parte de la cabeza de su protagonista, pero eso no quiere decir que todo lo que ocurre no sea verdad. Asistimos a un desbordamiento, a un hundimiento, ese lugar en el que cualquier cosa, también una tontería, puede romper el equilibrio.
En Si pudiera, te daría una patada pasan muchas cosas, algunas pertinentes y acertadas, otras menos, aunque todas dentro de un orden que se escapa a la razón, porque están filtradas por la mente de una mujer que está perdiendo pie y lucha contra algo imposible de atrapar.






