Las patronales reclaman inversiones en infraestructuras y rebajas de impuestos, mientras que los sindicatos quieren usar el dinero para revertir los recortes
A los casi 4.700 millones de euros que pueden llegar a Cataluña si sale adelante la propuesta del nuevo modelo de financiación autonómica ya les están saliendo muchas novias. Aunque las patronales, organizaciones empresariales y sindicatos piden mejoras en la propuesta para que sea más ambiciosa, todos los agentes económicos admiten que lo anunciado por el Gobierno tras pactarlo con ERC representa un paso adelante con respecto al modelo actual, caducado desde 2014.
erno-catalan-y-erc-aspiran-a-4000-millones-adicionales-para-competencias-propias.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/catalunya/2026-01-10/el-gobierno-catalan-y-erc-aspiran-a-4000-millones-adicionales-para-competencias-propias.html" data-link-track-dtm="">Es un dinero extra que ahora no se tiene, y la pregunta es qué hacer con él. Una parte de los empresarios querría que sirviese para bajar impuestos, otros piden priorizar las inversiones, especialmente en vivienda, movilidad e infraestructuras, mientras que Pimec reclamó esta semana que se use para aumentar el gasto en salud y atajar el aumento de las listas de espera y las bajas laborales. Por otro lado, los sindicatos piden que el dinero se destine a revertir de una vez por todas los recortes sociales. A todos estos deseos se le añade la cruda realidad: una parte importante de los nuevos recursos podría acabar sirviendo para cubrir facturas desplazadas del sistema sanitario y parte del déficit público de la Generalitat.






