La líder Kemi Badenoch expulsa a su portavoz de Justicia, el popular Robert Jenrick, antes de que abandonara el partido
El Partido Conservador del Reino Unido, que durante décadas fue descrito como la máquina electoral perfecta y ha gobernado el país casi durante 50 años desde el final de la II Guerra Mundial, se resiste a hundirse en la irrelevancia. Su líder, Kemi Badenoch, ha tomado este jueves una decisión drástica con la pretensión de...
demostrar firmeza, pero con el efecto inevitable de revelar debilidad. La número uno de los tories ha expulsado del Gabinete en la Sombra (como se llama en la política británica al equipo que construye a su alrededor el líder, un espejo del Gobierno en el poder) a Robert Jenrick, que ocupaba el puesto de ministro de Justicia en la sombra. Al mismo tiempo, le ha expulsado del grupo parlamentario conservador y ha suspendido su militancia en el partido.
La razón: Jenrick, según su hasta ahora jefa, estaba a punto de desertar a las filas de la ultraderecha, al partido Reform Uk que lidera Nigel Farage.
“Se me presentaron pruebas claras e irrefutables de que [Jenrick] estaba maniobrando en secreto para desertar, de un modo diseñado para hacer el mayor daño posible a sus compañeros del Gabinete en la Sombra y al propio Partido Conservador”, ha relatado Badenoch en un vídeo donde ha anunciado la expulsión.












