El primer pleno de 2026 en la Cámara alta reproduce el cruce de ataques sobre corrupción entre el Gobierno y la oposición de derechas
El primer pleno en las Cortes de 2026 volvió sobre las andadas de la política más sucia, se celebró en el Senado, donde el PP disfruta de mayoría absoluta, y se cebó sobre las penurias de la corrupción. El PP convocó así con su poderío de escaños a las vicepresidentas primera, María Jesús Montero, y tercera, Sara Aagesen, para exigirles responsabilidades políticas por casos que se investigan relacionados con la SEPI, la potente Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, y logró aprobar con su mayoría absoluta, UPN y Vox otra comisión de investigación sobre ese asunto, la quinta en esa Cámara. Montero se defendió con el hecho de que las indagaciones están bajo secreto de sumario para no aportar ninguna aclaración y arremetió con toda la hemeroteca de corrupciones del PP.
El PP no tiene ninguna intención de soltar la presa de los escándalos que afectan al Gobierno y al PSOE en lo que queda de legislatura. Al contrario. El guion político de 2026, con varias citas electorales ya en curso, incide sobre lo ejecutado en 2025. Enero es en teoría un mes inhábil parlamentariamente aunque la oposición suele provocar plenos, en el Congreso o el Senado, sobre asuntos urgentes y de actualidad. Los populares disponen ahora de mayoría absoluta en la Cámara alta y es allí a dónde acuden cuando pretenden precipitar alguna comparecencia complicada para el Ejecutivo.






