La justicia suiza deja en libertad provisional a la mujer del dueño del bar siniestrado, pero le impide salir del país
Dos semanas después del incendio en un bar de la estación de esquí suiza de Crans-Montana que causó 40 muertos y 116 heridos el día de Año Nuevo, la investigación sobre el origen del fuego sigue centrándose en los dueños del local Le Constellation, Jacques y Jessica Moretti,...
aunque los abogados de algunas de las víctimas han pedido que se amplíe a las autoridades locales por las negligencias cometidas. Estas admitieron que el bar no había pasado las inspecciones en los últimos cinco años.
La justicia decretó el martes medidas de control para Jessica Moretti tras haber ordenado el pasado viernes la prisión preventiva para su marido por riesgo de fuga. La justicia la ha dejado en libertad provisional, aunque, también por el temor de una posible huida, Jessica Moretti no podrá salir del país y tiene que presentarse diariamente en comisaría. Deberá entregar todos sus documentos de identidad a la Fiscalía y tendrá que pagar una fianza, cuyo monto aún no ha sido fijado, según señaló en un comunicado el Tribunal de Medidas Coercitivas.
A la pareja se le acusa de homicidio e incendio con negligencia. El fuego fue originado por una bengala colocada en una botella que tocó el techo, cubierto por un material de espuma para aislar el ruido, pero altamente inflamable. Hay abierta una causa penal contra ellos para esclarecer su responsabilidad en el siniestro. Aunque el foco está en la pareja, la investigación puede implicar también a las autoridades locales. El alcalde de Crans-Montana admitió parte de la responsabilidad de su Gobierno, pues el local no pasó las inspecciones anuales a las que obliga la ley desde 2019.








