María Corina Machado y Henrique Capriles ejercen liderazgos antagónicos que se suman a las voces que salen de la clandestinidad ante unas posibles elecciones

La historia de la oposición venezolana es una historia de resistencia sin cuartel que periódicamente está a un paso de alcanzar el poder, pero que es reprimida una y otra vez antes de lograr su objetivo. La violencia desatada tras las elecciones de 2024 dejó un manto de silencio en el país: miles de escondidos, exiliados o encarcelados que volvió a cercenar el último intento por llegar al poder de forma pacífica y democrática, a través de elecciones. Sin embargo, la salida del presidente Nicolás Maduro del poder y la posible convocatoria de elecciones ha provocado un reacomodo entre los distintos sectores de la oposición. En el madurismo sin Maduro, nadie quiere perderse la película que comienza.

En las últimas semanas, el que fuera candidato presidencial Henrique Capriles se mueve tratando de aparecer como un centrista que lucha desde dentro del país. Y desde fuera, María Corina Machado intensifica su agenda internacional. El lunes estuvo con el Papa y este jueves se entrevistará con Trump en la Casa Blanca. Mientras todo eso pasa, opositores en la clandestinidad como Alfredo Ramos, exalcalde de la ciudad de Barquisimeto, han vuelto al país después de pasar 17 meses escondidos. Conscientes de que el exilio suele ser la muerte social de un político y confiando en una mayor apertura del régimen, nuevas voces aspiran a salir en las próximas semanas de la oscuridad en la que viven para reincorporarse al debate cuanto antes.