Analizo cuatro arroceras con características diferentes para determinar cuál obtiene el mejor resultado: un arroz en su punto

¿Eres de los que se les da bien hacer arroz o, por el contrario, siempre se le pasa o le queda poco hecho? Lo cierto es que, aunque es un ingrediente esencial en todas las cocinas, no es fácil dejarlo en su punto. Para ello lo más fácil es hacer uso de las arroceras eléctricas que, con tan solo verter el agua y el arroz necesarios, y ponerla en marcha, ya hace todo el trabajo por nosotros.

A mí me gusta el arroz en todas sus vertientes: en paella, blanco, ‘a la cubana’, o como postre, pero no siempre me ha salido como quería. Por ello, me decidí a probar las arroceras eléctricas, que son muy fáciles de usar y suelen ofrecer muy buenos resultados. Las utilicé tanto para hacer arroz para dos como para reuniones familiares en casa. Para probarlas y valorarlas, he tenido en cuenta las siguientes características:

Para quién es: para los que buscan una arrocera económica y sencilla.

Por qué lo recomendamos: este modelo está disponible en distintas capacidades (desde los 0,6 litros hasta los 2,2). Yo elegí la intermedia, de un litro de capacidad, es decir, para unas 5 raciones, ya que no tengo una cocina muy grande. Con 400 W de potencia, es de acero inoxidable y cuenta con patas antideslizantes para que no se mueva mientras se está utilizando y una tapa transparente para poder ver el cocinado del arroz en todo momento. Su funcionamiento es muy sencillo: tan solo hay que llenar la olla con arroz y agua (viene con una taza medidora y una cuchara) y encenderla. Después, y una vez que ha terminado cuenta con una función para mantener el calor una vez que ya se ha apagado el aparato.