El ‘pool’ solo ponderará en el PVPC un 45% y, el resto tendrá como referencia las cotizaciones de los mercados a plazo, que bajan este año un 9%
Desde el pasado 1 de enero, en el Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) las cotizaciones del mercado mayorista de la electricidad (pool) solo pesarán el 45% (el 55% restante dependerá de la evolución de los mercados a plazo). De esta manera se completa la reforma que el Gobierno aprobó hace tres años para evitar la volatilidad y el fuerte encarecimiento de los precios que el PVPC sufrió tras la crisis energética derivada de la invasión rusa de Ucrania, cuando los precios de ese mercado registraron subidas desorbitadas (con una media superior a los 200 euros/MWh solo en 2022).
Por tanto, ya no es necesario que el consumidor con contrato regulado (o el que tenga su precio referenciado al PVPC) esté pendiente cada día de los precios del mercado mayorista (que se registran cada 15 minutos) o, si lo está, debe saber que este solo influye en el precio de la energía de su factura en menos de la mitad. Menos aún los clientes del mercado libre, cuyo precio han pactado bilateralmente con su comercializadora y es ajeno al pool.
El PVPC, un sistema genuinamente español aprobado por el Gobierno del Partido Popular en 2013, se vio afectado directamente por la escalada de los precios derivada de la crisis energética, lo que obligó al Ejecutivo ya socialista a tomar medidas protectoras (bajada del IVA, topes a las eléctricas, etc.) y luego esperar a que se relajase la tensión inflacionista para reformar la tarifa regulada, a la que tienen derecho los pequeños usuarios, los que tienen una potencia contratada inferior a los 10 kW de potencia. Ligarlo en aquellos momentos a los mercados de futuros tampoco habría sido una solución, porque estos precios también se dispararon contaminados por las cotizaciones del mercado diario (spot).






