Quitar este tributo permitiría aumentar las exportaciones en 7.500 GWh y rebajaría el precio del ‘pool’ un 6%, según las empresas. El PP acumula 10 iniciativas parlamentarias contra este gravamen

El pasado 17 de diciembre el Consejo de Ministros portugués acordó eliminar, desde el 1 de enero, el equivalente al Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE) que se aplica en España desde 2013 y que grava con un 7% los ingresos por producción. Concretamente, el Gobierno luso ha eliminado el llamado Mecanismo de Equilibrio Concurrencial (o clawback) que se imponía a los productores portugueses (con algunas excepciones) por el incremento de los ingresos derivados, entre otros, del efecto del impuesto del 7% español cuando las centrales españolas marcaban el precio.

Esta decisión ha provocado una reacción entre las generadoras que operan en España (grandes y pequeñas, pues se aplica a todo tipo de producción eléctrica, convencional y renovable) que exigen, una vez más, la eliminación del polémico tributo. Y es que, aunque su coste se traslada a los consumidores, no siempre pueden endosarlo al precio final de la factura y se oponen a seguir recaudándolo. El Ministerio para la Transición Ecológica, que dirige Sara Aagesen, prevé que Hacienda ingrese unos 2.000 millones de euros por este tributo en 2026 por este concepto.