Solo un 10% de la fotovoltaica sigue ligada a los precios del mercado y sufren su actual hundimiento; el resto cuentan con PPA que facilitan la financiación
El hundimiento de los precios de la electricidad en los últimos días, con un mínimo de 0,18 euros/MWh el pasado domingo o 5 euros/MWh en la jornada de este jueves, y sin superar prácticamente en toda la semana los 10 euros/MWh gracias al enorme volumen de producción renovable, está dirigiendo las miradas a la solar fotovoltaica por la baja rentabilidad que se puede derivar de ...
precios tan bajos. Sin embargo, ante la falta de subastas por parte del Ministerio para la Transición Ecológica (las últimas datan de 2021 y 2022), que garanticen la recuperación de la inversión y les proporcione un nivel mínimo de ingresos, los promotores han aprendido la lección y prácticamente el 90% de la fotovoltaica (50 GW de potencia instalada en la actualidad) tienen firmados contratos a largo plazo con grandes consumidores, lo que las protege de la volatilidad de los precios.
Son los llamados PPA (Power Purchase Agreement) o acuerdos de compraventa de energía limpia a largo plazo procedente de una instalación determinada, y a un precio cerrado, entre un productor y un consumidor. Se trata de empresas que necesitan grandes cantidades de electricidad o comercializadoras que revenden luego esa electricidad a sus clientes finales. Estos acuerdos garantizan el origen verde de la energía y facilitan al inversor el acceso a la financiación. Existen dos tipos de contratos: el PPA Onsite, en que la planta de generación se coloca en las instalaciones del comprador de la energía o cerca de estas, y el PPA Offsite, cuando no está conectada físicamente a la instalación, sino a la red eléctrica.






