El presidente de Estados Unidos asegura que su país no necesita importar productos de sus vecinos
La cita estaba señalada en rojo. El mismo día que la oficina de estadística publicaba el dato de inflación del cierre de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había programado un viaje a Detroit, el corazón industrial del país, para pronunciar un discurso de contenido económico. Allí, en la ciudad conocida como Motor City, mientras recorría las instalaciones del gigante automovilístico Ford, el mandatario minimizó el acuerdo comercial con Canadá y México (T-MEC).
“No hay ninguna ventaja real” para Estados Unidos con acuerdo comercial que los tres países firmaron en 2020, y que está pendiente de revisión. Las palabras de Trump han añadido incertidumbre a un proceso de renovación complejo, previsto para julio, justo mientras los tres países norteamericanos celebran el Mundial de Fútbol 2026.
El acuerdo es muy relevante para la economía de México y Canadá, que cuentan con una importante industria auxiliar del automóvil y plantas donde se ensamblan algunos de los vehículos que luego se venden en Estados Unidos.
El TMEC fue uno de los logros emblemáticos de Trump durante su primer mandato, al reemplazar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte de 1992 (NAFTA, por sus siglas en inglés), al que criticó durante años, según recuerda Bloomberg. El acuerdo está sujeto a una revisión obligatoria este año. Si todos los países aceptan renovarlo antes del 1 de julio, se extendería por 16 años. Pero si no, las partes deberían realizar revisiones conjuntas anuales hasta que acuerden aprobarlo nuevamente o el pacto expire en 2036.






