El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos se declara “horrorizado” ante la muerte de “cientos de personas”
Un alto cargo iraní aseguró este martes a Reuters con la condición del anonimato que alrededor de 2.000 personas han muerto en las protestas que sacuden el país, una cifra muy superior a la manejada hasta ahora por organizaciones de derechos humanos y organismos internacionales. El responsable atribuyó las muertes de civiles y miembros de las fuerzas de seguridad a “terroristas”, mientras que grupos independientes habían contabilizado previamente entre 500 y 600 víctimas mortales.
Por su parte, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, se declaró este martes “horrorizado” por el aumento de la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad iraníes contra manifestantes pacíficos. La oficina de Naciones Unidas citó fuentes propias sobre el terreno que apuntan a que “cientos de personas” han sido asesinadas desde el inicio de las protestas, las mayores que afronta la República Islámica desde 2022.
“Este ciclo de violencia horrenda no puede continuar. El pueblo iraní y sus demandas de equidad, igualdad y justicia deben ser escuchadas”, afirmó Türk en un comunicado leído por el portavoz del organismo, Jeremy Laurence. Preguntado por la magnitud de las muertes, Laurence insistió en que, según las fuentes de la ONU en Irán, las cifras se sitúan en el orden de los cientos.














