La cómica Nikki Glaser arrancó la gala bromeando con los presentes y nominados a las categorías de la noche. El actor se fue de vacío al perder el premio frente a Timothée Chalamet
La celebración de los Globos de Oro, que han entregado sus galardones de cine y de televisión en la noche de este domingo 11 de enero, han marcado el arranque oficial de la temporada de premios en Hollywood. Celebrados en The Beverly Hilton Hotel, en Los Ángeles, la cita ha concluido con dos claros triunfadores: la serie Adolescencia y la película Una batalla tras otra. Aunque el filme, protagonizado por Leonardo DiCaprio, ha sido una de las favoritas de la noche, no ha conseguido alzarse con el premio al que precisamente él estaba nominado: a mejor actor de comedia o musical. En su lugar, ha sido Timothée Chalamet quien se ha llevado el premio por su interpretación en Marty Supreme. Y pese a ello, DiCaprio ha acabado convirtiéndose en uno de los protagonistas de la velada, aunque casi de manera involuntaria.
Todo ha comenzado cuando la cómica Nikki Glaser se ha subido al escenario para presentar la ceremonia. Por segundo año consecutivo, ha levantado las risas del público, gastando bromas a todo el mundo, incluidos los nominados de la noche. Entre los señalados ha estado el protagonista de Titanic. Aunque ha comenzado alabando su actuación en Una batalla tras otra, pronto su comentario ha derivado en la edad de sus parejas, un asunto que continúa a la orden del día: “Qué carrera has tenido, cuántas interpretaciones tan icónicas, has trabajado con todos los directores, tres Globos de Oro, un Oscar... y todo eso lo hiciste antes de que tu novia cumpla 30 años”.















