Los movimientos del Gobierno, el PP y Vox en la crisis venezolana muestran el interés por una región que aporta un creciente número de votantes a España
La batalla política española también se libra en Latinoamérica, sacudida por el terremoto de Caracas. En la izquierda, el Gobierno ha estrechado la alianza anti-Trump con Brasil, México, Colombia y otros países. En la derecha, la crisis ha internacionalizado el terreno de disputa entre el PP y Vox. Detrás de las maniobras no solo hay una búsqueda de aliados e influencia, también una prolongación de...
la pugna por el poder en España. ¿La explicación? El creciente peso del voto latino, que será aún mayor con la nacionalización de descendientes de exiliados republicanos y que multiplica la importancia de los acontecimientos latinoamericanos en España.
Estas son cuatro claves sobre los movimientos recientes de los partidos, su posición en la región y los incentivos que condicionan su actuación.
La crisis regional abierta por el ataque a Venezuela toma al PP con sus aliados en retroceso ante el avance de un populismo derechista que ha llegado al poder en El Salvador (Nayib Bukele), Argentina (Javier Milei) y Chile (José Antonio Kast), lista que podría crecer en Brasil con Flávio Bolsonaro, lanzado ya a la carrera de las presidenciales de octubre y otro afín a Santiago Abascal.







