La cuestión no es si existen protocolos ante los presuntos casos de acoso sexual, sino para qué los queremos

La Ley 06/2022 de Garantía Integral de Libertad Sexual fue la respuesta política a la tibieza de la sentencia judicial de uno de los casos más graves ...

de agresión sexual en la historia reciente de nuestro país. La ley fue polémica por razones que no vienen al caso, pero en su intención contenía dos aspectos relevantes para entender el caso Salazar y otros similares.

Por una parte, la ley del sólo sí es sí amplía la tipificación de un delito que, hasta la fecha, tenía unos contornos penales muy estrechos. Por otra, pretende visibilizar los cimientos culturales, políticos y sociales que sustentan la violencia contra las mujeres. En este sentido, uno de los cambios más importantes fue extender la posible responsabilidad penal a personas jurídicas. Es decir, las instituciones, organizaciones o empresas que no ofrecen la suficiente protección a las víctimas o que no controlan a quienes ejercen abusos de poder en su seno, pueden estar sujetos a un proceso judicial. Como la norma no pretende ser punitivista, esta ampliación de la categoría penal viene acompañada de la obligación de incorporar mecanismos procedimentales de autoprevención en entidades públicas o privadas. Se traslada de este modo una parte de la acción preventiva a las propias organizaciones, con el fin de crear entornos laborales libres de violencia sexual.