La principal ONG defensora de los presos políticos advierte de que su situación es crítica por la falta de fondos

Las organizaciones defensoras de derechos humanos que todavía operan en Rusia están echando el cierre sin haber cometido un delito. El Kremlin ha encontrado una vía para ahogarlas sin recurrir a la ley. Las ONG acusan a la banca, vinculada de una forma u otra al Gobierno, de cortar su principal vía de financiación: las donaciones de los rusos. Las plataformas de pago online no les han dado ninguna explicación....

“OVD-Info se encuentra en una situación crítica, nos han privado del apoyo en rublos”, dice el SOS publicado por esta organización defensora de los presos políticos y los manifestantes rusos. Al otro lado del teléfono, su portavoz Dmitri Anisimov manifiesta a este periódico que “este es el golpe más grande sufrido por la ONG en sus 14 años de historia”.

Otras organizaciones se han encontrado con el mismo problema, como la ONG para la ayuda a los inmigrantes Grazhdánskoye Sodeistvie, y varias más han cerrado.

La fundación Nuzhná Pómosch [Es necesaria ayuda, en ruso] sentó un precedente al desaparecer por este motivo en agosto de 2024. Unos meses antes las autoridades la habían etiquetado como agente extranjero, designación que el Kremlin ha aplicado al resto de las ONG de este reportaje. Acuciada por el bloqueo de las plataformas de pago y el miedo de algunos de sus mecenas a su designación como agente extranjero, su dirección anunció que ponía fin a su actividad “por ser prácticamente imposible”.