Las medidas que estrangulan a la economía que financia la invasión de Ucrania van desde la congelación de reservas del banco central hasta las penalizaciones de Trump a las dos mayores petroleras

El presidente ruso, Vladímir Putin, sorprendió al mundo el 24 de febrero de 2022 con la invasión de Ucrania. Tres años y ocho meses después, las sanciones impuestas por Occidente acorralan a la economía rusa, a pesar de la gran ayuda que ofrecen China y la India a Moscú con la compra de petróleo y gas. Esta semana, tanto Estados Unidos como la UE han dado nuevos pasos en esta dirección. Así funcionan algunas de las principales medidas impuestas a Moscú.

Bruselas aprobó el pasado jueves su decimonovena tanda de sanciones. Con ella busca una prohibición gradual de las importaciones de gas natural licuado (GNL), y amplía la presión sobre la flota fantasma de barcos rusos con la que el Kremlin burla las sanciones. Además, restringe los movimientos de diplomáticos rusos en territorio europeo.

El mandatario republicano rompió el aislamiento internacional de Putin al invitarlo y tenderle una alfombra roja para mantener con él conversaciones de paz en Alaska. Pero aquello no dio resultado. Este miércoles 22 de octubre, Trump impuso sanciones contra las dos mayores petroleras rusas, Rosneft y Lukoil. El paso de Trump ha provocado que China deje de comprar petróleo ruso, según Reuters, algo de vital importancia.