Dos fallos de novato condenan la carrera de los puntales españoles en moto, que miran sin embargo hacia adelante

El Rally Dakar se puede perder por muchos motivos, pero escuece como nunca cuando un despiste de novato puede costarte la victoria. Eso le ocurrió precisamente a Tosha Schareina, que tras firmar una maratón con triunfo en la cuarta etapa y resistir con los neumáticos al límite en la quinta, vio como ...

sus aspiraciones a llevarse el Touareg se fueron al garete por un insólito desliz. Resulta que el valenciano de Honda, que fue segundo el curso pasado, no realizó correctamente entre las correspondientes banderas su salida del vivac rumbo a la especial.

“Cuando salimos del vivac, tenemos que respetar unas señales y yo pensé que las había cruzado por donde toca. Muchas veces están tumbadas por el aire y no se ven, y no siempre las plantan a la misma distancia entre unas y otras. Se ve que no he pasado por el medio, o eso dicen, y nos han caído 10 minutos”, lamentaba el piloto de 30 años tras recibir la medalla de vencedor de la cuarta etapa en Hail. “Francamente no puedo sacar nada positivo de esto, pero hay que darle la vuelta y mirar hacia adelante. Son muchos minutos, pero queda mucha carrera y podemos luchar”, agregó el de Honda. Tanto él como el equipo consideraron excesiva la penalización.